Cómo echar mano de la inteligencia cultural

Siempre hemos escuchado hablar de la inteligencia emocional, más en pocas oportunidades de la inteligencia cultural, la misma es considerada como esa habilidad que se tiene para percibir, asimilar, comprender y regular nuestras propias emociones y también la de los demás, situación que promueve un crecimiento emocional y también intelectual.

Es a partir de dicha información que podemos interpretar el mundo que nos rodea, determinando nuestra forma de pensar y de comportarnos.

De manera constante se le da gran importancia al hablar de las relaciones entre las personas, pero cuando estas relaciones son establecidas con personas de distintas culturas se hace necesario contar con otra inteligencia, esa es la inteligencia cultural.

Inteligencia cultural: se trata de la capacidad con la que se cuenta para adaptarse al momento de interaccionar con personas de una cultura diferente. Un ejemplo de ello puede ser, cuando se viaja a países que tienen diferentes idiomas, tras lo cual pretendemos que sean ellos los que se adapten a nuestra habla para poder comprenderlos. De seguro eso ya lo hemos vivido.

Componentes de la inteligencia cultural: esta cuenta con cuatro componentes. Inicialmente de un componente motivacional, luego de un componente cognitivo, otro metacognitivo y, finalmente un componente conductual o comportamental.

En relación al componente motivacional, este enfatiza todo lo referente al interés intrínseco que existe en experimentar con otras culturas e interactuar con diferentes personas. Involucra ese deseo de conocer y entender otras cosas que son distintas.

Por su parte, el componente cognitivo se encuentra relacionado con el conocimiento de las normas de otras culturas. ¿Tenemos conocimiento sobre el sistema económico y jurídico de otras culturas? ¿Sabemos como se comportan las personas de otras culturas de acuerdo a sus normas sociales?.

Seguidamente, nos encontramos con el componente metacognitivo, y esta referido a la conciencia transcultural. Esto hace mención a la comprensión de los aspectos culturales cuando las personas realizan juicios sobre sus pensamientos y el de los demás. En fin, se trata de comprender las ideas de otros desde su propia cultura.

Finalmente, nos encontramos con el componente comportamental este hace hincapié en la capacidad de hablar y gesticular de una forma correcta de acuerdo a las normas de otras culturas. Posiblemente sabemos de alguien que ha tenido problemas al momento de pedir una cerveza en otro país.

Y es que se hace necesario que nos preguntemos cuánto conocemos de otras culturas, si conocemos otros idiomas, sus rituales, religiones, gestos que pueden usar quizás para decir “ok”. Del mismo modo, quizás no seamos capaces de adaptar nuestro lenguaje en el momento en que hablamos con alguien de otra cultura, pues es posible que no respetemos sus actos, o no seamos capaces de encontrar similitudes con nuestra cultura.

Quizás, nos encontramos en una época cuya característica principal es la globalización, y a esa insistencia en desarrollar la inteligencia emocional se le debería adicionar el aprendizaje de la inteligencia cultural, de este modo es posible que comprendamos de mejor manera a las demás culturas y, finalmente a conocernos mejor ya que conocer al otro se trata de conocernos a nosotros mismos.