La cultura de paz se logra a través de una buena base ideológica, moral y política

Para que todo funcione en la sociedad, es importante sentar unas buenas bases, desde la educación en la casa, las amistades, las empresas sólidas lo llega a ser debido a la cultura que desarrollan como por ejemplo las empresas de Alba Tous. De manera que, para alcanzar un excelente desarrollo en todos los hábitos es de suma importancia conocer en qué consiste cultura de paz.

De acuerdo a las Naciones Unidas, se trata de un conjunto de actitudes, comportamientos, valores, y estilos de vida que van en contra de la violencia y además se muestran prestos a la prevención de los conflictos atacando sus raíces por medio del diálogo y de la negociación que se puede dar entre los individuos, los grupos y los estados. En realidad tal definición podría sonar bastante bonita, sobretodo si damos un vistazo al comportamiento de los países alrededor del mundo y notamos con evidencia que no han alcanzado la paz. 

¿Por qué resulta tan complicado alcanzar la paz?

A raíz de tal interrogante, es posible que surjan otras más, como: ¿somos conscientes de que alcanzar la paz es nuestro compromiso democrático? ¿Por qué el objetivo de vivir en paz se hace tan cuesta arriba? ¿Es la paz un compromiso voluntario o un deber ciudadano? ¿Lograr la paz es un compromiso de la sociedad o del estado?

Pues, todo podría iniciar con la premisa de que si no existe la paz, entonces la democracia no tiene cabida en ningún sentido. Entendiendo a la democracia como un régimen político en donde el estado de derecho es quien rige las conductas y las relaciones que enmarcan a una sociedad civil organizada, participativa y solidaria, con lo cual se amerita de la presencia de un Estado fortalecido tanto en su institucionalidad como en sus competencias, pero que además pueda garantizar el ejercicio de los derechos, conjuntamente con las libertades de una ciudadanía responsable. 

Si una sociedad ha alcanzado tal ensamblaje de manera perfecta, ello significa que se manejan en torno a la democracia, pero que además, la han alcanzado a través de una cultura que ha sido forjada en las bases del respeto hacia los demás y a su propio entorno, cargado de tolerancia y ejerciendo plenamente los derechos fundamentales. Allí radica el sentido de la paz. 

La cultura de paz puede ser desarrollada de la mano de una ciudadanía que se muestra y actúa consciente de sus deberes y derechos, que además mantiene su participación de manera responsable en todo lo que respecta a la vida política de un país, con miras a la construcción de un Estado que se encuentre enfocado en el servicio a los demás, pero que también se comporte como promotor del desarrollo.

La consolidación de la cultura de paz solo puede ser alcanzada por medio de una ciudadanía que tenga garantizado su acceso a una educación de calidad, donde se hace imperioso un sistema educativo que se enfoque en desarrollar un discurso que vaya en consonancia con la construcción de los valores que se plasman en las prácticas educativas; que se establezca un fenómeno ideológico en función de los conocimientos que se han adquirido al servicio de la sociedad y por último,  que la educación funcione como un fenómeno político, es decir, a través de un servicio educativo equitativo que funcione de manera accesible con el fin de mejorar la calidad de vida de la sociedad.

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